SAN FRANCISCO -- Cuando Alex Ríos se presentó a batear en la séptima entrada, su promedio al bate en el Clásico Mundial de Béisbol era de apenas .125. Había sido postergado en el orden ofensivo: del tercero al sexto.

Sin embargo, el manager Edwin Rodríguez aún le tenía confianza. Recordó reiteradamente que el jardinero derecho se sumó a la selección de Puerto Rico en medio de la pretemporada de Grandes Ligas.

Ríos se guardó el hit más trascendental del partido al sacudir un jonrón de dos carreras para ampliar a 3-0 la ventaja de Puerto Rico. Al final de cuentas, fue un batazo clave que estableció la diferencia definitiva rumbo a una victoria 3-1 ante Japón que clasificó a los boricuas a su primera final en un Clásico. Puerto Rico disputará esa final el martes contra el ganador del choque República Dominicana-Holanda del lunes.

En la séptima, con Puerto Rico aferrándose a una mínima ventaja, Mike Avilés abrió el inning con un sencillo. Ríos, veterano de nueve campañas en las mayores, vino a batear y conectó un batazo descomunal hacia las gradas del jardín izquierdo. Luego que la pelota desapareció, el toletero de los Medias Blancas de Chicago volteó hacia la cueva con una sonrisa y apuntó con el brazo hacia sus compañeros.

"Fue un turno muy emotivo", dijo Ríos, quien aprovechó un cambio de velocidad del pitcher Atsushi Nohmi en cuenta de 1-1 para sacarla. "Ya me había lanzado un cambio en el turno y no se le dejé pasar cuando vino con otro".

"Alex Ríos es un bateador de Grandes Ligas y los bateadores de Grandes Ligas no perdonan errores", añadió Edwin Rodríguez.

Fue el segundo jonrón de Puerto rico en el torneo y el tercero de Ríos en la historia de los Clásicos, uno en cada edición.

También sirvió para ratificar sus kilates como bateador tras un discreto desempeño en este Clásico (en el que previo al turno acumulaba tres hits en 24 turnos, sin impulsadas y cuatro ponches).

En 2012, Ríos logró sus mejores números ofensivos en promedio (.304), jonrones (25) y remolcadas (91) de su carrera, además de igualar su slugging (.516).

"Esto es como si fuera `spring training'", dijo Ríos en alusión al entrenamiento de primavera y al explicar su baja producción en el Clásico. Recordó que es marzo y que no había jugado desde septiembre. "Estamos en una etapa de preparación y no estamos en el máximo. No podemos pensar en mecánica en el juego, sino en mantener la misma actitud".

"Estamos muy orgullosos de lo que hemos conseguido como equipo. Esto significa mucho para nosotros y para nuestros fanáticos", añadió Ríos.